Museo Carcel Real

El actual edificio de la Cárcel Real, hoy dedicado a museo, se empezó a construir en 1686 sobre el solar que antes ocupaba la antigua prisión de la ciudad. Cuentan crónicas que al resultar este edificio ruinoso e inadecuado para las funciones que cumplía dada su poca seguridad, se mandase construir lo antes posible otra cárcel que supliese a la existente. El resultado de tales preocupaciones del Concejo,

fue el espléndido edifico que hoy disfrutamos. Está construida la cárcel con fabrica de ladrillo cocido, reforzada en sus esquinales, ventanas y puertas con piezas de granito que le dan un aspecto más firme y robusto. Pero dentro de la austeridad y funcionalidad general del edificio, destaca sin duda, la magnifica escalera que une las dos plantas, elemento discordante con el conjunto, pero armonioso en sí mismo. Toda ella está trabajada en granito, y su traza suaviza la dureza del edificio. La Cárcel Real no es solo una muestra del pasado arquitectónico de la ciudad. Sus celdas nos enseñan también el histórico y social. Es un fiel espejo de la sociedad Cauriense y española de la época. Las diferencias jerárquicas de la historia Moderna española dejaron sus huellas en el diseño de las células carcelarias.

Como ejemplo, estas líneas :

“........aquí nobles, aquí pueblo llano, aquí, bajo pago, el rico hacendado, para ti un poco de paja, para usted un jergón, el señor hidalgo trae su cama.........”

Desde las celdas fuertes de la planta baja, hasta las celdas de comunes o las celdas destinadas a los Nobles, o incluso la pequeña y lúgubre celda de castigo, en todas ellas quedan reflejadas aun las huellas de los que pasaron. Las labores de rehabilitación de la Cárcel Real comenzaron en febrero de 1998, terminándose dicho proceso en junio de 1999. Las obras dirigidas por el arquitecto Manuel Viola Nevado y el arquitecto técnico Juan Manuel Polo Sánchez, han intentado recuperar lo más fiel posible el aspecto original del edificio. Para ello, ha sido necesario llevar a cabo una gran labor de investigación, sobre todo en el campo de las técnicas y materiales tradicionales. La restauración del artesanado, la recuperación de la fachada, el tratamiento de los suelos, la restauración de las puertas y ventanas, la recuperación de las inscripciones en las paredes y bóvedas, etc...........................

Pero el Museo no es sólo el continente, sino que hay que dotarle de contenido y de vida. En cuanto al contenido, que duda cabe de que la posibilidad de contar con un edificio que reúne todas las condiciones para albergar cualquier tipo de colecciones, ha ayudado a que algunas piezas que se encontraban en manos particulares hayan visto la luz, y hoy se encuentren expuestas en las salas del museo. Además, y gracias a la inversión realizada para la adecuación de las salas del museo exigidas por las administraciones reguladoras, se ha podido recuperar, con el visto bueno de la administración central y regional, algunas de las piezas que se encontraban en otros museos.

El museo de la Cárcel Real tiene preparado un espacio para acoger exposiciones temporales que llamen la atención del visitante. Estas exposiciones temporales son, bien de producción propia, o bien ya vienen diseñadas de antemano, dentro de alguna itinerancia.

Pintura, fotografía, e incluso juguetes, han pasado por las salas dedicadas a este tipo de exposiciones, aunque sin duda alguna, la exposición inaugural fue la que más éxito ha tenido hasta ahora. Además, la colaboración con varias instituciones publicas y privadas ha llevado a la creación, entre otras cosas, del Rincón del Artesano, dedicada especialmente a la artesanía y por la cual ya han pasado una serie de artesanos con mucha proyección en la zona.

Nota de DB :

Es el primer Museo con el que cuenta Coria, pequeño, coqueto y muy bien cuidado. Merece la pena visitarlo y admirar lo que en él se expone.

Ubicación :

En la antigua calle Pizarro, ahora De las Monjas, frente al ayuntamiento viejo y esquina con la plaza de España.